historias que merecen ser contadas cecytednazareno
domingo, 1 de septiembre de 2013
sábado, 4 de mayo de 2013
martes, 13 de octubre de 2009
Mi aventura de ser maestro
Revivir mi aventura de ser maestro, es pensar fallas, errores y satisfacciones, recordar como algunos de nosotros iniciamos nuestra actividad sin infraestructura, al aire libre superando día a día la falta de elementos de primera necesidad, libros, etc. esa necesidad nos ayudo a construir la capacidad de enfrentar dificultades.
Las dificultades nos hicieron fuertes para resolver y transformar escenarios, las dificultades fueron oportunidades para demostrar nuestras fortalezas y transmitirla a nuestros alumnos, que ante las necesidades desarrollaron habilidades y fortalezas.
Recuerdo en un semestre, la materia de Física, mi salón era la plaza pública, sentados en adobes, explicando el tema de Presión, un laboratorio ejemplar el que yo tenía con mis alumnos, pudimos comprobar varias veces la fuerza que se ejerce la capacidad de carga de una adobe y su resistencia, aprendimos sobre todo como relacionar lo aprendido con el entorno.
Rescatable de aquellas condiciones laborales son la gran cantidad de problemas, eran interminables; las preocupaciones que se me presentaban estaban directamente relacionadas con la falta de elementos para cumplir con el proceso, me quedaba la duda si el aprendizaje era significativo para mis alumnos en medio de un sin fin de necesidades y las satisfacciones se presentaron después, personalmente porque ahora reflexiono sobre la capacidad que un maestro tiene para transportar las estrategias de enseñanza a cualquier escenario y lograr transmitir a los alumnos la inquietud de búsqueda en la realización y logro de sus objetivos.
Las dificultades nos hicieron fuertes para resolver y transformar escenarios, las dificultades fueron oportunidades para demostrar nuestras fortalezas y transmitirla a nuestros alumnos, que ante las necesidades desarrollaron habilidades y fortalezas.
Recuerdo en un semestre, la materia de Física, mi salón era la plaza pública, sentados en adobes, explicando el tema de Presión, un laboratorio ejemplar el que yo tenía con mis alumnos, pudimos comprobar varias veces la fuerza que se ejerce la capacidad de carga de una adobe y su resistencia, aprendimos sobre todo como relacionar lo aprendido con el entorno.
Rescatable de aquellas condiciones laborales son la gran cantidad de problemas, eran interminables; las preocupaciones que se me presentaban estaban directamente relacionadas con la falta de elementos para cumplir con el proceso, me quedaba la duda si el aprendizaje era significativo para mis alumnos en medio de un sin fin de necesidades y las satisfacciones se presentaron después, personalmente porque ahora reflexiono sobre la capacidad que un maestro tiene para transportar las estrategias de enseñanza a cualquier escenario y lograr transmitir a los alumnos la inquietud de búsqueda en la realización y logro de sus objetivos.
“Mi confrontación con la docencia”.
Mi nombre es Ma. Guadalupe Ruiz Cisneros; soy arquitecta de profesión y actualmente laboro como docente de Educación Media Superior en el plantel CECYTE No. 13 de Nazareno, Lerdo, Durango; imparto las materias de Física I y II, Química I y II y Ecología y Medio ambiente.
Mi incorporación en esta área de la educación inició hace 12 años, después de laborar como servidor público en el departamento de obras pública municipales, donde mi trabajo duro únicamente cuatro años.
El motivo que mu indujo a dedicarme a la docencia la describo en dos situaciones relevantes, la primera, como recién egresada de la licenciatura, con una visión idealista que pretendía desempeñar un excelente trabajo, recibir reconocimiento laboral por mi trabajo y sobre todo ser un buen servidor público; ahí recibí mi primer decepción laboral porque en esos sitios no se asciende por méritos propios, sino por méritos familiares, de compromiso o por asignación.
Considere que ese no era lugar para mi, para entonces era muy joven y no deseaba convertirme en un servidor público mediocre sin oportunidad alguna para desempeñar con éxito lo que había aprendido en las aulas.
La segunda situación fue porque deseaba tener un acercamiento más humano en mi trabajo, al presentarse esta oportunidad pensé en lo que realizaría, en dar clases enseñar científicamente contenidos curriculares, en evaluar, pero no paso por mi mente que al estar tan cerca de mis alumnos llegarían algunas actividades que yo no había previsto como los problemas tan variados que los jóvenes diariamente atraviesan, desde un embarazo no deseado de una alumna, hasta problemas de adicciones de los alumnos.
Ver a los alumnos que se me acercan, me platican sus problemas, sus aventuras, sus deseos, me hicieron reflexionar en que nuestro trabajo se construye diariamente, en que no solamente debemos estar preparados académicamente, sino es importante tener una capacitación docente integral y continua, con el firme propósito de convertirnos en el ancla que los alumnos necesitan para tener un desarrollo exitoso en su vida.
MA. GUADALUPE RUIZ CISNEROS
Mi nombre es Ma. Guadalupe Ruiz Cisneros; soy arquitecta de profesión y actualmente laboro como docente de Educación Media Superior en el plantel CECYTE No. 13 de Nazareno, Lerdo, Durango; imparto las materias de Física I y II, Química I y II y Ecología y Medio ambiente.
Mi incorporación en esta área de la educación inició hace 12 años, después de laborar como servidor público en el departamento de obras pública municipales, donde mi trabajo duro únicamente cuatro años.
El motivo que mu indujo a dedicarme a la docencia la describo en dos situaciones relevantes, la primera, como recién egresada de la licenciatura, con una visión idealista que pretendía desempeñar un excelente trabajo, recibir reconocimiento laboral por mi trabajo y sobre todo ser un buen servidor público; ahí recibí mi primer decepción laboral porque en esos sitios no se asciende por méritos propios, sino por méritos familiares, de compromiso o por asignación.
Considere que ese no era lugar para mi, para entonces era muy joven y no deseaba convertirme en un servidor público mediocre sin oportunidad alguna para desempeñar con éxito lo que había aprendido en las aulas.
La segunda situación fue porque deseaba tener un acercamiento más humano en mi trabajo, al presentarse esta oportunidad pensé en lo que realizaría, en dar clases enseñar científicamente contenidos curriculares, en evaluar, pero no paso por mi mente que al estar tan cerca de mis alumnos llegarían algunas actividades que yo no había previsto como los problemas tan variados que los jóvenes diariamente atraviesan, desde un embarazo no deseado de una alumna, hasta problemas de adicciones de los alumnos.
Ver a los alumnos que se me acercan, me platican sus problemas, sus aventuras, sus deseos, me hicieron reflexionar en que nuestro trabajo se construye diariamente, en que no solamente debemos estar preparados académicamente, sino es importante tener una capacitación docente integral y continua, con el firme propósito de convertirnos en el ancla que los alumnos necesitan para tener un desarrollo exitoso en su vida.
MA. GUADALUPE RUIZ CISNEROS
viernes, 25 de septiembre de 2009
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